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Historias que nos recuerdan

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Alef-ThauAntes de nada, por favor, que nadie se ofenda; si os parece que el lenguaje usado es "duro" lo siento, a fin de cuentas, no es nada que no sea cierto ni de dominio público, las palabras no han sido usadas como ofensa sino, más bien, como el nombre de una muy digna profesión que, como la nuestra, debería ser regulada para que no estén explotadas; como nosotros.

Cada mañana me levanto con una sensación nueva. Hoy ha tocado, como algunas otras veces, la de "señora de vida alegre", vamos en una palabra puta.

Los que trabajamos en el gran y admirable oficio de difundir la cultura resulta que nos tratan peor que cualquier otro oficio; claro que tampoco es de extrañar, en España se tiende cada vez más a esconder, tapar y ocultar todo aquello que suene a cultura y por el contrario, a fomentar la incultura. Pero bueno a lo que íbamos que es mi estado de ánimo de esta mañana.

¡Buenos días mundo!, esto es una casa de putas y nunca mejor dicho.

Los vendedores de prensa somos como las putas más baratas, esas que en Madrid estarían en la casa de campo, ¿o es en el retiro? no sé, quizá alguien de allí nos pueda ilustrar, pero ya nos vamos haciendo a la idea.

Os voy a contar una historia sórdida que viene al caso. Nos encontramos en una casa de putas, una de esas que salen en las películas del oeste, con su "madame", su sheriff, su cura, el alcalde, el matón y sus putillas jerárquicamente distribuidas: la rubia, favorita de la madame, y sus amigas, las pelirrojas y las morenas.

Con la elección del nuevo alcalde, decidieron las fuerzas vivas del lugar, cambiar las reglas de funcionamiento del burdel y juntos alcalde, sheriff y cura quitaron los pequeños privilegios que hasta ahora habían tenido a las "Chicas de Madame Street". Los motivos ofrecidos fueron por aquello de dar mayores facilidades de acceso a los usuarios de sus servicios y rienda suelta a sus bajos instintos. A partir de ese momento cualquier cliente podría establecer libremente lo que pagar por el servicio.

El alcalde, según manifestó para la mejora del pueblo, estableció unos impuestos abusivos a la actividad de prostitución, haciendo oídos sordos a las suplicas tanto de la madame como de sus chicas. No contento, en atención a la salud pública, estableció qué podían y qué no podían hacer con su cuerpo quedándose tan pancho y tranquilote con la nueva normativa. De vez en cuando, se pasaba por el burdel a comprobar si se cumplían sus normas. El cura por su lado, con eso del pecado, también se llevaba su parte en el impuesto del alma, "no queremos que cuando nuestras chicas ya no sirvan para dar goce estén en pecado y no puedan por tanto ir como las demás abuelitas a la partida de bridge de la tarde, hacer calceta o acudir al picnic del domingo después de misa" decía. Así que otro pellizquito que el pícaro cura se llevaba y de paso...

Dejemos al cura con sus "confesiones" y centrémonos ahora en el matón. Gran personaje este, dedicado a llevarse su dinero por traer de fuera "nuevas experiencias amatorias" que luego enseñaría a las chicas (vamos a llamarlas así y dejemos el otro nombre más fuerte a un lado). El problema estaba, según decía, en que no podía ir enseñando a las chicas una por una, ¡faltaría más, él no tenía tiempo para eso! , así que se lo enseñaba directamente a la madame y esta se encarga de trasladar individualmente esos conocimientos a sus pupilas. Lo cierto es que el matón podría hacerlo directamente pero, como malo de la película, debía desempeñar bien su papel, además, sabiendo la madame que no hay cosa más placentera para él que disfrutar cobrando a la vez, ya se ha encargaba ella bien de ocultar a sus chicas y que estas no pudieran mover un dedo sin tener conocimiento de eso.

Un día antes a la elección del nuevo alcalde, el matón había llegado con nuevos conocimientos y la madame le puso un precio muy bajo por enseñárselo a sus pupilas, el matón estaba encantado. A él no le interesaba si las pupilas de la madame cobraban lo justo por sus servicios, le daba igual mientras él recibiese su parte del dinero "allá cada burdel con sus putas se lo coman" decía para sus adentros.

La madame que era muy lista, (por algo la llamaban "Foxy" y de apellido "Thief") sabía cómo ninguna desempeñar su papel a la perfección y cuando estaba en la cama con el matón, deslizaba hábilmente sus manos hacia la billetera de este quitándole con la izquierda lo que le había dado previamente con la derecha, dejando siempre algo para que no se sintiese demasiado estafado. El matón, que tampoco tenía nada de tonto y se daba cuenta de las triquiñuelas de su compañera de cama, no siendo excesiva la perdida, y teniendo asuntos más importantes que atender no "paraba en mientes" y seguía como si de nada se enterase.

Tras el "rifirrafe" la madame bajó al salón. Las chicas ya estaban revueltas, sabían que el matón había traído nuevas experiencias y artilugios y todas querían recibir su parte. La rubia, favorita de la madame, se acercó a ella y consiguiendo las mejores cosas para sus amigas rubias, (hay otras que están en su grupo pero no son rubias, son pelirrojas, y a esas las deja a su suerte); por algo ya había nombrado en el pasado líder de las pelirrojas a una de ellas así que con sus "nuevos juguetes" se va al cuarto con sus rubias a repartírselos.

Después es la líder de las pelirrojas la que se acercó a la madame, iba tímida, acobardada y sola; consciente de no tener el desparpajo de rubia ni su soltura pero intentando que no lo perciban las demás, frente a ellas tiene que parecer lo que no es. Así que la madame le repartió lo que a ella le pareció adecuado, retirándose esta y agradeciendo no ser una de las morenas que serían las que peor parte se llevarían.

Llegada la media noche y estando todos en el salón de la "Casa de la Alegría de madame Foxy Thief" , las chicas bailaban la música que marcaba madame Foxy. De vez en cuando alguna abandonaba el baile con un cliente y tras el servicio se llegaba hasta madame Foxy para entregarle su parte, pero está cogía lo que le venía en gana sin que la chica rechistase.

Pero que vemos sí, allí en la mesa del "ponche", son el alcalde y el cura charlando animadamente que han visto como recogía el dinero madame pero no han dicho nada...

Y ¡mira!, aquellos otros, sí, los de la barra, no son el sheriff y el matón, cómplices beben y paladean el whisky, ¿habrán visto el dinero que le ha dado la morena?, si, han mirado a madame Foxy, sí lo han visto, seguro que van allí y la reprenden. Espera no, ella les saluda tímidamente con la mano y ellos levantan el vaso; y el camarero presto acude a llenarles gratuitamente las copas nuevamente .

Y mientras giran y giran las chicas en el centro de la sala bailando el baile de los malditos que no tiene fin, desamparadas de todos. Claro que pueden esperar, ¡son putas!, ese es su trabajo, su razón de vivir, su razón de ser. Ellos las crearon, ¿que querrían, encima disfrutar?,!¡Que desvergüenza!

En un rincón por un momento se ha sentado una pelirroja, de su labio corre un pequeño reguerillo de sangre, se ha mordido de rabia porque no lo puede aguantar más, pero qué puede hacer ella sola se pregunta... Sentada en el rincón solloza unos minutos antes de levantarse limpiarse el labio y volver, sonriendo, al centro del salón a girar más rápida, y riendo con más locura que ninguna.

A estas alturas de la historia ya habréis reconocido a los partenaires de esta historia pero por si no los ubicáis yo os saco de dudas.

El Alcalde: el Gobierno.
El Cura: Hacienda y la SS.
El Sheriff: Inspectores.
El Malo: las Editoriales.
La Madame: las Distribuidoras.
La Rubia y las rubias: algunos Presidentes de asociaciones y sus socios de 1ª vendedores de prensa.
La Pelirroja y las pelirrojas:Presidentes de zona y socios de 2ª vendedores de prensa.
Las morenas: el resto de vendedores que no se han asociado y están cada uno a verlas venir.

Esta noche me iré a la cama con un sabor en la boca de puta barata.
Ya en la cama cerraré los ojos y espero que no sea una noche más de pesadillas.
Mañana el nuevo día sabe Dios que nos deparará.
Si viera, bendita ilusión, que mi distribuidor no estuviera.
Por lo más sagrado, vive Dios, que iría silbando y contento
a poner una vela a nuestra Virgen de la Encina.

firma_alef Pedro Luis Martínez aka: Alef-Thau

 



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EUROmodul stand TRANSFORMER 7 Abril 2013 Video Portada
EUROmodul stand TRANSFORMER
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