...::; a:Ditoday ;::...

  • Full Screen
  • Wide Screen
  • Narrow Screen
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Andaba la revista "Qué Me Dices" un poco caída y de difusión mermada

Correo electrónico Imprimir PDF
Índice de Artículos
Andaba la revista "Qué Me Dices" un poco caída y de difusión mermada
Comentarios anteriores
Todas las páginas

opinion5 1Andaba la revista Qué Me Dices un poco de capa caída y difusión mermada, cuando sus editores pensaron que tal vez deberían darle un lavado de cara y un empujoncito con la sana intención de hacerla resurgir de sus cenizas. Llamaron entonces a los creativos, los encerraron en una gran sala donde, tras muchos excitantes cafeses con bollos y varias no menos excitantes sesiones de tormentas de ideas, llegaron a dos innovadoras conclusiones: Había que cambiarle a la revista el nombre por sus iniciales, que es algo que nunca nadie había hecho antes, y luego promocionarla entre los lectores bajándole el precio durante una semana.

Para tal menester contaban con la inestimable y habitual ayuda de los quiosqueros, quienes, como todos sabemos, son ricos de solemnidad y se aburren en casa contando dinero, y más dinero, y más dinero, así que para relajarse y conversar con los vecinos bajan al quiosco y trabajan allí diez o doce horas diarias. Unos días antes de la salida de la remozada revista les enviarían una amable carta indicándoles -porque los quiosqueros son tan tontos como ricos y hay que explicárselo todo- cómo proceder para vender muchos QMD a dos tercios de su precio habitual.

Los quiosqueros recibieron la carta con alegría infinita e inmensas ganas de colaboración; después de un apreciado amigo, se les explicaba que le habían hecho la cirugía estética a la revista y ahora era más joven, más divertida y más atractiva y que esta promoción especial permitirá [¿/?] que nuevos lectores se animen a comprar y conocer la revista.

¡Alabado sea el Señor! Pensaron todos los quiosqueros al unísono cuando unas líneas más abajo leían que el grupo HF solicita tu valiosa colaboración y todavía más abajo, ya en el último párrafo, cual si fuera una novela de Dashiel Hammett, se descubría por fin el intríngulis y se deshacía el nudo y la tensión acumulada durante la lectura: te rogamos que coloques el número de ¡QMD! que se pone a la venta el lunes 19 de abril en un lugar preferente junto a las revistas femeninas del corazón, para que todo el mundo pueda ver esta promoción.

Al llegar aquí el quiosquero no cabía en sí de gozo, ¡una promoción que le haría vender miles de revistas! ¡Un editor que le tenía en cuenta y le llamaba amigo! ¡Una carta en la que le pedían colaboración! Aquello era más de lo que podía soportar y un chorro de lágrimas de alegría brotaron cual cataratas de Iguazú de entre sus temblorosos párpados.

Tres tilas y una valeriana más tarde, pasada ya la emoción y calmados los nervios, el quiosquero dio lentamente la vuelta a la hoja, donde seguramente el editor había plasmado las contraprestaciones económicas con que compensaría al quiosquero por la bajada de precio y la ocupación de ese lugar preferente en su expositor. ¿Le darían un tercio más de descuento a cambio del tercio menos de precio? ¿O le dejarían un tercio de revistas gratis? ¿Sería un importe fijo, le regalarían un viaje a Cuenca, un emepetrés, un bolígrafo...?

No. Increíblemente allí no había nada escrito; la parte de atrás de aquella carta estaba tan vacía e impoluta como el cerebro de un editor. Al quiosquero le animaban a promocionar una revista más barata de lo habitual, a ganar menos por el bien del editor y a ponerla en lugar preferente no solo gratis sino además perdiendo ingresos.

Cada quiosquero organiza su negocio como Dios le da a entender; y aunque no andemos muy bien de entendimiento, algo sabemos de matemáticas y sobre todo, de gramática parda. El mostrador, el estante preferente, el escaparate, son lugares donde ponemos aquello que nos da realmente algún beneficio; lo que se vende, lo que tiene mejor margen, lo que nos deja unos durillos a final de mes. En mi mostrador, el que está de cara al público y que todo el mundo ve, no cabe el Diez Minutos cuando viene con otra revista de regalo; ni el Mía con un cartón de medio metro, ni el Pronto con una excesiva carpeta para guardar recetas que además nadie quiere.

En mi mostrador, esta semana, el que no cabe es el QMD.

Lástima.

 



El video

EUROmodul stand TRANSFORMER 7 Abril 2013 Video Portada
EUROmodul stand TRANSFORMER
Leer más 0 Comentarios 5336 Lecturas
 
 

Lo que se comenta...

 

Regístrate en a:Ditoday

a:Ditoday

 

Regístrateen a:Ditoday y tendrás acceso al resto de secciones:

 

  • Foros exclusivos
  • Noticias adicionales
  • Participación en encuestas
  • Acceso a bases de datos

 

Para registrarte en a:Ditoday tan sólo necesitas una cuenta de e-mail válida.

 

Ya nos sigues?También puedes seguirnos en Twitter, en FaceBook y en Google +1